El baño de hierbas es la mejor opción para la recuperación del organismo después de un parto. Se realiza de forma personalizada en la intimidad del hogar a la mujer durante los primeros 40 días de post-parto. El baño ayuda a eliminar toxinas, líquido y cansancio acumulados. Las plantas que se utilizan tienen propiedades (antisépticas, antiinflamatoria, calmante, cicatrizante entre otras) las cuales colaboran con la limpieza del útero y a que los tejidos y huesos vuelvan a su lugar después de haberse expandido y abierto durante el embarazo y parto.
Los beneficios de este baño son igual de importantes tanto para los partos vaginales como para las cesáreas.
Además de la restauración física y fisiológica, el baño de hierbas como ritual de cierre, aporta un apoyo muy importante en la depresión postparto fortaleciendo el espíritu, generando una sensación de agradecimiento, y haciéndole saber a cada célula del organismo que la etapa de transformación ha terminado con el nacimiento.
Si recientemente has dado a luz o si ya ha pasado mucho tiempo, nunca es tarde para hacer este ritual de cierre. Desde lo que puedo percibir, el nacimiento es una intervención energética que debe ser restaurada para que el organismo logre pasar el umbral a la siguiente etapa de la vida.